Martes, Marzo 06, 2007

Ramblings

Hoy en día se necesita de ciudadanos libres capaces de enfrentar el mundo que nos rodea. Un mundo sanguinario que no se detiene y que gira en una rueda que se consume a si misma en cada giro que se da. Es necesario observarnos a nosotros mismos, observar nuestra esencia interna para darnos cuenta de que el tiempo no es tal y que el invento del reloj no es la perfección. Es bueno comprender el tiempo. Así lo hicieron las culturas más antiguas, comprendieron que el día y la noche son ciclos que hay que vivir, el hombre ha conquistado la noche, la ha hecho día. Destruyendo los ciclos de la naturaleza. Está jugando con ella, se la salta, le falta el respeto. Se podría activar el respeto a los horarios? Respetar el día y los horarios reales y noquear en la ficción del tiempo y del espacio, que como sabemos no es más real que nuestra percepción errónea de las cosas. Nos movemos en un plano muy real, de eso no hay duda, sin embargo es tan real como la sombra que sigue una sustancia sólida. Esa sustancia sólida es el espíritu que es invisible. Aferrarnos a él y así poder dominar el tiempo y el espacio. Trascenderlo. Permitiéndole así a nuestro ser interno volcarse hacia el exterior. Sin embargo, por qué se producen esas contradicciones en el ser humano? Que es lo que nos impulsa a destruir la naturaleza, a faltar el respeto a nuestros hermanos y a ser insensibles frente a las realidades que se plantean durante nuestra existencia terrenal ¿ a que le teme el ser humano si no más que a sí mismo., El ser humano le teme a l ser humano. Si nos observamos. Si vemos nuestro centro, nos percataremos de que los temores son infundados. Ahí se respira calma tranquilidad, existencia pura y real.

 


Posted by jorge luis at 22:26:01 | Permanent Link | Comments (4) |